sábado, 9 de enero de 2016

Diario Salvaje

“Vi que mi vida era una resplandeciente página en blanco y que podía hacer todo lo que quisiera” - Jack Kerouac


Desde que recuerdo he escrito diarios, eran mis tesoros secretos hasta que empacando para una de mis múltiples mudanzas decidí deshacerme ellos. Es una de las pocas decisiones que lamento en 24 años de vida y corrijo con esta mezcla de géneros literarios relatando mis experiencias, observaciones, lecturas, ideas, de vida, de búsqueda, al igual que encuentro. 

Nombrado por Hacia Rutas Salvajes (2007), película vista en mi primer año de universidad, libro, leído hace poco, que resonó con el reciente cambio en mi plan de vida. 

El espiral de crisis existenciales y profesionales que ha sido mi vida universitaria logró alejarme de las ideas de los demás para concentrarme en las mías, redescubrir al arte como mecanismo de flote, rescatar algunos viejos sueños que por creer imposibles, abandoné. 

Ahora, flotando en un mar de ideas, busco algo en común entre todas ellas y fijo un nuevo rumbo. Acostumbrada a no vivir más de dos años en cada ciudad, sabía que mi plan tendría que involucrar constantes cambios.

Ansío documentar el ruido de caos y vida en las ciudades como la vida y orden que se percibe cuando te alejas de ellas; en ambos convivir y estar sola. Experimentar tantas realidades como me sea posible, capturarlas en textos y porque ser estudiante de comunicación ha impactado mi forma de pensar tanto como crecer conectada, compartir.